El adiós al Indio: cuando la música nos recuerda que todavía somos pueblo

El adiós al Indio: cuando la música nos recuerda que todavía somos pueblo
Foto: Thibault Trillet / Pexels

La despedida al Indio Solari nos sacude el pecho y nos obliga a frenar en seco en medio de este presente que parece querer arrebatarnos hasta la esperanza.

Ver a tanta gente unida, no por un interés o una pantalla, sino por la emoción de lo que nos marcó la vida, es un cachetazo de realidad. El Indio no es solo un tipo que canta, es el pibe que puso en palabras esa rebeldía que guardamos debajo del brazo mientras vemos cómo nos cambian las reglas del juego todos los días. Es, básicamente, el refugio que elegimos cuando la calle se pone hostil.

Hoy, que todo se mide en planillas de Excel y que el individualismo parece ser la única salida que nos proponen, este sentimiento colectivo molesta. Porque un pueblo que se reconoce en sus ídolos, en su cultura y en su propia historia es un pueblo mucho más difícil de domesticar.

El Cantón dice: Mientras el gobierno de Milei sigue adelante con su tijereta feroz contra la cultura y los espacios de encuentro, la respuesta está en la calle. Quieren que seamos números ajustables, pero mientras haya alguien cantando un tema de Los Redondos, hay un mensaje que el ajuste no logra silenciar: no nos van a sacar la identidad por decreto.

¿Qué pasa en Misiones? En Posadas y en cada pueblo misionero, este vacío se siente doblemente. Con el recorte a las provincias y la asfixia económica que nos complica llegar a fin de mes, los espacios culturales locales son nuestra trinchera. Defender la música y el arte hoy es un acto de resistencia, especialmente cuando los grandes centros del poder nacional insisten en que lo nuestro es un gasto innecesario.