Un fenómeno social y económico de creciente escala se está observando en la provincia de Misiones: miles de habitantes de distintos municipios fronterizos están cruzando hacia Brasil en busca de empleo, especialmente en actividades rurales y, en algunos casos, en la construcción. Esta migración laboral se produce en un contexto de escasez de trabajo formal en la provincia, con sectores como la yerba mate, el té, el tabaco y la forestoindustria atravesando dificultades económicas.
Autoridades locales y trabajadores describen una situación inédita: familias enteras se internan hasta 400 kilómetros dentro de Brasil para trabajar durante semanas en tareas rurales, como la cosecha de papa, ajo, tomate, manzana, frutillas y tabaco, entre otros cultivos.
En localidades fronterizas como Bernardo de Irigoyen y San Antonio, varios cientos o incluso miles de personas cruzan diariamente para buscar empleo eventual o estacional. El intendente de San Antonio reportó que cerca de 2.000 trabajadores cruzan la frontera todos los días para trabajar en el campo o en industrias de la zona brasilera, donde la actividad laboral, aunque temporal, suele ofrecer mayores ingresos o condiciones más favorables que las disponibles en Argentina.
El éxodo no se limita a pobladores individuales: hay casos importantes de familias que viajan juntas y permanecen semanas en Brasil, retornando periódicamente a Misiones. Según testimonios recogidos, algunos trabajadores explican que en Brasil se les ofrece alojamiento o vivienda proporcionada por los empleadores, así como costos de vida más bajos, lo que hace que ese empleo sea más viable económicamente que el que encuentran en su provincia de origen.
Este desplazamiento se ve acompañado por otros hechos: la Policía Federal de Brasil detuvo y deportó a más de 120 argentinos por ingresar sin los trámites migratorios correspondientes mientras se dirigían a zonas de cosecha de cebolla y tabaco en Santa Catarina, lo que refleja también las complejidades legales que enfrentan quienes buscan trabajo en el exterior.
Los sindicatos rurales y dirigentes locales explican que el fenómeno no es únicamente coyuntural, sino que responde a una combinación de crisis laboral, bajos ingresos en actividades tradicionales y la ausencia de opciones formales de empleo dentro de Misiones. Muchos jóvenes y trabajadores rurales comentan que deben buscar alternativas fuera de su provincia debido a la falta de oportunidades, especialmente durante la temporada agrícola en Argentina o cuando las industrias locales están paralizadas.
Este éxodo laboral plantea importantes desafíos para las comunidades locales: el desarraigo de familias, la reducción de la fuerza de trabajo disponible en la economía misionera y las implicancias sociales que conlleva la migración interna y transfronteriza, especialmente cuando se trata de temporadas prolongadas de trabajo lejos del hogar.