Dólares en rojo: el alivio que no llega al bolsillo de los misioneros
Aunque el Gobierno festeja números técnicos, la realidad en la calle sigue siendo un dolor de cabeza para quienes intentan llegar a fin de mes.
Aunque el Gobierno festeja números técnicos, la realidad en la calle sigue siendo un dolor de cabeza para quienes intentan llegar a fin de mes.
Las cuentas nacionales muestran que todavía se nos van más dólares de los que entran por el pago de servicios y deudas, una historia que ya conocemos. Si bien desde el oficialismo intentan mostrar una leve recuperación en comparación con el año pasado, esto no significa que la economía esté sana. Al contrario, el pago de intereses y dividendos a empresas extranjeras sigue drenando recursos que el país necesita desesperadamente.
Para nosotros acá en Posadas, esto se traduce en lo mismo de siempre: precios que no bajan y un consumo que sigue planchado. Mientras los funcionarios en Buenos Aires se distraen mirando planillas de Excel, el comercio local sigue sufriendo la falta de circulante y la incertidumbre de un modelo que prioriza los números financieros por sobre el bienestar de la gente.
El Cantón dice: La gestión libertaria insiste con el relato de un supuesto orden macroeconómico, pero mientras los dólares se van en intereses financieros, el trabajador misionero apenas puede llenar el changuito. Milei sigue sacrificando el mercado interno en nombre de un ajuste que, hasta ahora, solo empobreció a nuestra provincia.


