La mentira de los números: la macro mejora pero a los posadeños no les alcanza
Mientras el Gobierno festeja indicadores financieros en sus oficinas de Buenos Aires, en los barrios de nuestra ciudad las familias no llegan a pagar ni las cuotas de los préstamos.
Mientras el Gobierno festeja indicadores financieros en sus oficinas de Buenos Aires, en los barrios de nuestra ciudad las familias no llegan a pagar ni las cuotas de los préstamos.
Es el cuento de nunca acabar: desde la Casa Rosada nos quieren convencer de que la economía está sanando porque bajan algunos números en una pantalla. Sin embargo, cuando salís a caminar por el centro de Posadas o hablás con los vecinos en los barrios, la realidad es otra muy distinta. La gente está ahogada, los sueldos no estiran y los créditos se volvieron una trampa de la que nadie puede escapar.
La realidad es que la supuesta estabilidad que venden no llega al bolsillo de nadie. Los bancos informan que cada vez más argentinos dejan de pagar sus deudas, y en Misiones esto se siente el doble. No es un problema de números, es un problema de supervivencia: cuando tenés que elegir entre comer o pagar el resumen de la tarjeta, el crédito siempre pierde, y eso termina fundiendo el consumo local.
El Cantón dice: La gestión de Javier Milei sigue construyendo un relato de éxitos macroeconómicos sobre las ruinas del bolsillo de los trabajadores. Mientras celebran el superávit y las planillas de Excel, el modelo libertario empuja a las familias misioneras al borde del abismo financiero, demostrando que su política económica solo piensa en los mercados y le da la espalda a quienes sostienen el país con su esfuerzo diario.


