Números que no llenan la heladera: la economía rebota pero la inversión se hunde
Mientras el Gobierno festeja una suba en el PBI, la realidad en las calles misioneras muestra que la plata no alcanza y las empresas siguen frenadas.
Mientras el Gobierno festeja una suba en el PBI, la realidad en las calles misioneras muestra que la plata no alcanza y las empresas siguen frenadas.
El INDEC salió a decir que la economía creció un poco durante el arranque del año, impulsada principalmente por las ventas al exterior y un consumo que, según ellos, se movió. Sin embargo, para nosotros los posadeños, ese dato suena a ciencia ficción. Cuando miramos el bolsillo, vemos que la guita se licúa entre el alquiler, la luz y el súper, y que ese supuesto crecimiento no se traduce en mejoras para el trabajador de a pie.
Lo más grave es que la inversión sigue en caída libre. Esto significa que los empresarios no están apostando a abrir nuevos negocios ni a comprar máquinas, lo que asegura que no haya creación de empleos genuinos a corto plazo. Es decir: la economía se mueve por inercia, pero el motor del futuro está completamente apagado y sin señales de arrancar en nuestra provincia.
El Cantón dice: La gestión de Milei se obsesiona con los números macroeconómicos para su tribuna en redes sociales, mientras ignora que la falta de inversión frena cualquier posibilidad de desarrollo real en Misiones. El ajuste libertario no solo vació los bolsillos de los posadeños, sino que destruyó la confianza de quienes deberían invertir para sacar al país de la parálisis.


