Riesgo país en baja: ¿celebración en Wall Street o realidad distante en Posadas?
Mientras los mercados festejan números financieros, los vecinos de Posadas siguen sintiendo el peso de la recesión en el bolsillo.
Mientras los mercados festejan números financieros, los vecinos de Posadas siguen sintiendo el peso de la recesión en el bolsillo.
El famoso 'riesgo país' bajó a niveles que no se veían hace años, según los grandes bancos de afuera. Dicen que esto es una señal positiva para los inversores, pero para nosotros, los que caminamos las calles de Posadas, el efecto es casi invisible. Que los números se muevan en una pantalla en Nueva York no significa que bajen los precios en la góndola del súper ni que se reactive el comercio local, que sigue sufriendo el parate económico.
Esta caída busca convencer a los mercados de que Argentina es un país donde se puede invertir, pero esa plata todavía no llega a la economía real. Mientras tanto, en la tierra colorada, las familias misioneras siguen haciendo malabares para llegar a fin de mes, viendo cómo el sueldo no alcanza y los servicios suben sin freno, mientras los funcionarios nacionales prefieren festejar indicadores financieros antes que atender las necesidades básicas de la gente.
El Cantón dice: El gobierno de Milei se empecina en celebrar las métricas que le gustan a los financistas internacionales, mientras ignora deliberadamente el deterioro del tejido social. Esta obsesión con los mercados financieros es la cortina de humo ideal para ocultar que su gestión no está logrando soluciones para la vida cotidiana de los argentinos, quienes pagan el ajuste con desempleo y pérdida de poder adquisitivo.
