Semana de alta tensión: mientras el Gobierno festeja, los precios siguen apretando
Entre anuncios internacionales y datos locales, el bolsillo de los misioneros aguarda un alivio que parece no llegar nunca.
Entre anuncios internacionales y datos locales, el bolsillo de los misioneros aguarda un alivio que parece no llegar nunca.
Esta semana los mercados están al rojo vivo con decisiones que vienen de afuera, como las tasas de interés de Estados Unidos, y datos que se conocerán acá sobre cómo viene la mano con el consumo y la actividad económica. En los despachos de Buenos Aires se habla de indicadores, de deuda y de aplausos financieros, pero en la calle, la realidad es otra: las familias de Posadas salen a comprar lo justo y necesario mientras los números de la economía nacional siguen siendo una montaña rusa que no termina de estabilizarse.
Lo que pase en la semana va a repercutir directamente en los precios de las góndolas misioneras. Aunque desde Nación insistan con que la inflación está bajando, el comerciante posadeño y el trabajador que vive al día saben que los costos siguen altos y la plata no alcanza para llegar a fin de mes. La incertidumbre global se suma a un plan económico que parece mirar más los gráficos de los inversores que el plato de comida de los misioneros.
El Cantón dice: Mientras el Gobierno libertario celebra cada movimiento en la bolsa como si fuera un triunfo épico, la gente común sigue sufriendo el ajuste. La gestión de Milei se empecina en aplicar recetas de laboratorio que, hasta ahora, solo han logrado enfriar el consumo y profundizar la angustia de los argentinos, sin que las mejoras prometidas bajen al territorio.


