Freno al oro: el refugio de los inversores se desinfla y el mercado tiembla
La racha ganadora del metal dorado llegó a su techo y golpea la estrategia de quienes buscaban salvar sus ahorros en un mundo cada vez más incierto.
La racha ganadora del metal dorado llegó a su techo y golpea la estrategia de quienes buscaban salvar sus ahorros en un mundo cada vez más incierto.
Durante tres años, el oro parecía ser la única apuesta segura frente a una economía global que no paraba de tambalearse. Bancos centrales y pequeños ahorristas volcaron millones creyendo que la suba no tenía fin, pero ahora el precio cayó por debajo de los 4.000 dólares. Este freno en seco marca el cierre de una etapa de bonanza que muchos aprovechaban para protegerse de la inflación internacional.
Para el vecino de Posadas que mira con atención cómo se mueve el mundo financiero, esta noticia no es un dato más. Cuando los grandes mercados se tambalean, la incertidumbre termina filtrándose en nuestras góndolas y en el bolsillo de cada misionero, que ya viene bastante golpeado por el ajuste constante y la falta de claridad en las señales económicas que llegan desde Buenos Aires.
El Cantón dice: Mientras el mundo discute la volatilidad de sus reservas, la gestión de Javier Milei sigue empecinada en su receta de ajuste ortodoxo. El Gobierno nacional celebra indicadores financieros aislados como si fueran victorias, pero la realidad es que cualquier cimbronazo externo nos encuentra más vulnerables que nunca, sin un plan real que proteja la producción y el consumo interno de los misioneros.


