Jubilados a la baja: otro aumento insuficiente que no alcanza para comer
El ajuste de haberes de julio vuelve a quedar cortísimo frente a la realidad que viven nuestros abuelos en los supermercados posadeños.
El ajuste de haberes de julio vuelve a quedar cortísimo frente a la realidad que viven nuestros abuelos en los supermercados posadeños.
Se conoció de cuánto será el próximo aumento para jubilados y pensionados, calculado según la inflación de hace dos meses. En números simples, esto significa que el Gobierno nacional sigue aplicando una fórmula que mira el pasado para compensar los precios del presente, dejando a nuestros adultos mayores siempre un paso atrás en la carrera contra los aumentos de alimentos y remedios. Lo que para la Casa Rosada es un simple ajuste técnico, para los misioneros significa elegir entre comprar la carne o pagar la boleta de luz que no para de subir.
Mientras los funcionarios nacionales celebran la baja de la inflación en sus planillas de Excel, en las farmacias y almacenes de Posadas el bolsillo de los jubilados no siente ningún alivio. Con este nuevo incremento, la realidad sigue siendo la misma: una jubilación que apenas logra cubrir una parte mínima de la canasta básica, obligando a muchos abuelos a seguir trabajando o dependiendo de la ayuda de sus familias para llegar a fin de mes.
El Cantón dice: Esta política de motosierra no es gratuita y la están pagando los más vulnerables. El Gobierno de Javier Milei insiste en una lógica de ajuste que desprotege a quienes construyeron el país, priorizando el equilibrio de sus números macroeconómicos por sobre el plato de comida de nuestros jubilados.


