El calvario de Nahuel Gallo: 448 días de pesadilla en las cárceles de Venezuela
El gendarme argentino relató cómo sobrevivió al encierro y la incertidumbre en manos del régimen de Maduro antes de volver al país.
El gendarme argentino relató cómo sobrevivió al encierro y la incertidumbre en manos del régimen de Maduro antes de volver al país.
Nahuel Gallo, el gendarme que pasó más de un año encerrado en Venezuela, finalmente rompió el silencio. Con mucha crudeza, contó lo que significó vivir aislado, sin saber qué iba a pasar con su vida y soportando maltratos en un contexto político que lo convirtió en un rehén. El relato no es solo el de un hombre que recupera su libertad, sino el de una víctima que estuvo meses esperando una salida que parecía no llegar nunca mientras su familia, desde acá, contaba las horas con angustia.
El gendarme también recordó el momento exacto en que le avisaron que se volvía a Buenos Aires, una secuencia digna de una película de terror por la incertidumbre constante. Ya en suelo argentino, tuvo un encuentro inesperado con el Chiqui Tapia, cerrando un capítulo que lo marcó para siempre. Esta historia nos hace pensar en lo frágil que es la seguridad de cualquier argentino cuando cae en manos de regímenes autoritarios que no respetan los derechos humanos más básicos.
El Cantón dice: Mientras estas situaciones dramáticas exponen la fragilidad de nuestra política exterior, el gobierno de Milei prefiere apostar a la confrontación mediática y los desplantes diplomáticos en lugar de fortalecer canales de diálogo reales que protejan a los argentinos. La gestión libertaria parece más preocupada por los likes en Twitter que por la integridad de quienes se encuentran en situación de riesgo extremo fuera de nuestras fronteras.


