Gobernadores ilusionados con cambios en el Gabinete: ¿más humo o soluciones reales?
La posible llegada de Diego Santilli a la Casa Rosada reactiva las esperanzas de los mandatarios provinciales que siguen esperando respuestas del gobierno libertario.
La posible llegada de Diego Santilli a la Casa Rosada reactiva las esperanzas de los mandatarios provinciales que siguen esperando respuestas del gobierno libertario.
En los pasillos del poder se respira un aire de expectativa ante la posible reestructuración del equipo de Javier Milei. Los gobernadores, que vienen de meses de tensión y recortes constantes, ven con buenos ojos el nombre de Santilli, esperando que su perfil sea más dialoguista que el de Guillermo Francos. La realidad es que, tras los tropiezos previos y las promesas incumplidas, los mandatarios provinciales necesitan más que nombres nuevos: necesitan que bajen los fondos para las obras paralizadas en Misiones y que se deje de asfixiar el presupuesto provincial.
Para los misioneros, este juego de sillas musicales en Buenos Aires suena lejano, pero pega directo en el bolsillo. Mientras los funcionarios se pelean por cargos y fotos, en Posadas seguimos lidiando con el aumento del transporte, la suba de los combustibles y el freno a la inversión pública. La gran pregunta es si un cambio de nombres realmente modificará el plan de ajuste que Milei impone contra las provincias, o si es solo otra cortina de humo para seguir ganando tiempo mientras la economía real se sigue desmoronando.
El Cantón dice: La gestión libertaria sigue demostrando que su prioridad no es el bienestar de las provincias, sino mantener un relato de austeridad que solo castiga a los trabajadores. Cambiar a los jugadores no sirve de nada si el director técnico sigue obsesionado con un ajuste que le quita el plato de comida a los misioneros.


