Milei hace equilibrio en la Rosada mientras los problemas reales siguen igual
El Presidente intenta calmar las aguas internas de su gobierno con fotos de unidad mientras el bolsillo de los misioneros sigue sufriendo el ajuste.
El Presidente intenta calmar las aguas internas de su gobierno con fotos de unidad mientras el bolsillo de los misioneros sigue sufriendo el ajuste.
Después de semanas de peleas internas y cambios de nombres que no paran de suceder en Buenos Aires, Javier Milei salió al balcón de la Casa Rosada buscando mostrar que tiene el control de su propia tropa. La estrategia es clara: sacarse fotos con todos los sectores de su espacio para intentar frenar los rumores de crisis, como si una imagen valiera más que las medidas que todos los días golpean el poder adquisitivo de nuestra gente.
Mientras el círculo rojo de la política nacional juega a las sillitas musicales, acá en Posadas las cosas no cambian. El vecino que va al supermercado o que espera que el sueldo le rinda para llegar a fin de mes no ve ninguna señal de estabilidad. El Gobierno Nacional parece más preocupado por ordenar su interna que por solucionar los problemas de quienes vivimos lejos de la Capital Federal.
El Cantón dice: La gestión libertaria sigue siendo una caja de sorpresas donde prima el marketing sobre la realidad. Mientras Milei hace equilibrio para que no se le desmorone el Gabinete, el ajuste se siente en carne propia en cada hogar misionero, dejando claro que para la Casa Rosada la prioridad siempre es la política antes que la gente.


