Rural de Palermo: promesas para el campo mientras el bolsillo del misionero sigue ajustado
El Gobierno nacional sigue prometiendo bajas de impuestos para los grandes productores mientras en nuestras chacras la realidad es otra.
El Gobierno nacional sigue prometiendo bajas de impuestos para los grandes productores mientras en nuestras chacras la realidad es otra.
En la inauguración de la 138° Exposición de la Sociedad Rural en Buenos Aires, el oficialismo volvió a insistir con su receta de reducir la presión impositiva al agro. Mientras los funcionarios se lucían en Palermo, nuestros productores misioneros, que trabajan a pequeña escala y dependen de un mercado interno cada vez más golpeado, siguen esperando medidas concretas que los ayuden a sobrevivir al aumento de costos y a la caída de las ventas.
La situación en Misiones es bien distinta a la que se discute en las oficinas porteñas. Aquí, el pequeño agricultor no necesita solo que le bajen retenciones, sino que necesita que el transporte no sea un lujo, que los insumos no estén dolarizados y que el vecino tenga plata en el bolsillo para comprar su producción. Hablar de grandes exportaciones suena lejano cuando la economía regional está paralizada y el consumo cae día tras día.
El Cantón dice: La gestión de Milei insiste en un modelo que prioriza las vidrieras de la Capital Federal mientras desatiende las necesidades reales de las economías regionales. Mientras celebran en la Rural, el misionero de a pie sigue pagando los platos rotos de un ajuste que, por ahora, solo parece beneficiar a los mismos sectores de siempre.

