ARA San Juan: la justicia busca culpables mientras el dolor sigue intacto
Las familias de los tripulantes exigen el máximo castigo para los jefes navales que enviaron a los marinos a una muerte segura en un submarino sin mantenimiento.
Las familias de los tripulantes exigen el máximo castigo para los jefes navales que enviaron a los marinos a una muerte segura en un submarino sin mantenimiento.
Siete años después de la tragedia que enlutó a todo el país, el juicio por el hundimiento del ARA San Juan entró en su etapa definitiva. En los tribunales, los abogados de las familias dejaron claro que esto no fue un accidente fortuito provocado por la naturaleza: fue el resultado de una cadena de negligencias y órdenes irresponsables.
Para los misioneros, esta historia golpea de cerca, recordándonos que cuando el Estado falla en su deber de cuidar a sus trabajadores, las consecuencias son irreversibles.
Los acusados, ex altos mandos de la Armada, enfrentan ahora el pedido de cinco años de cárcel por haber mandado a navegar un submarino que no estaba en condiciones de cumplir su misión.
Mientras en Buenos Aires se discute el peso de la ley, aquí en Misiones seguimos esperando que el respeto por la vida esté por encima de cualquier estructura de mando que, por ahorrar recursos o cumplir protocolos absurdos, termina abandonando a su suerte a quienes juraron proteger nuestra soberanía.


